Monday, 28 April 2014

Ana María Shua           
 Dos cuentos breves

Lea estos dos cuentos, seleccione que más le guste y, brevemente, explique por qué le gustó:


¡ARRIAD EL FOQUE!

¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor! grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana ¡ grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados.

Si no encontramos pronto un diccionario nos vamos a pique sin remedio.


EXCESIVOS  LADRONES


Robaron el equipo de audio y los candelabros  y la comida de la heladera y hasta los equipos de aire acondicionado y robaron también la heladera misma y la mesita del televisor y el resto de los muebles y los dólares guardados en la caja fuerte empotrada en la pared del dormitorio y después robaron la caja fuerte y la pared del dormitorio y después robaron el resto de las paredes y los cimientos que las sostenían y el techo que en  ellas  se sustentaban y las cañerías de bronce que las atravesaban y después robaron los árboles y las flores del jardín y después el jardín mismo y el terreno sobre el cual había estado construida la casa y robaron el basamento de granito y varias capas geológicas incluyendo una durísima, de basalto puro, y las napas de agua que en ellas había y siguieron robando y robando hasta provocar la irrupción de la lava en una explosión volcánica que ocultó por completo las pruebas de  sus fechorías, los terrenos circundantes, el pueblo entero y buen aparte del partido del conurbano en el que se produjera el hecho delictivo y varias zonas de los partidos aledaños inmerecidamente, ellos mismos, por chapuceros, improvisados y sobre todo exagerados ladrones .