Ana María Shua
Dos cuentos breves
Lea estos dos cuentos, seleccione que más le guste y, brevemente, explique por qué le gustó:
¡ARRIAD EL FOQUE!
¡Arriad el
foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a
estribor! grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Abatid el
palo de mesana ¡ grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo.
Entretanto la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la
cubierta, desconcertados.
Si
no encontramos pronto un diccionario nos vamos a pique sin remedio.
EXCESIVOS
LADRONES
Robaron el equipo
de audio y los candelabros y la comida de la heladera y hasta los equipos
de aire acondicionado y robaron también la heladera misma y la mesita del
televisor y el resto de los muebles y los dólares guardados en la caja fuerte
empotrada en la pared del dormitorio y después robaron la caja fuerte y la pared
del dormitorio y después robaron el resto de las paredes y los cimientos que
las sostenían y el techo que en ellas se sustentaban y las cañerías
de bronce que las atravesaban y después robaron los árboles y las flores del
jardín y después el jardín mismo y el terreno sobre el cual había estado
construida la casa y robaron el basamento de granito y varias capas geológicas
incluyendo una durísima, de basalto puro, y las napas de agua que en ellas
había y siguieron robando y robando hasta provocar la irrupción de la lava en
una explosión volcánica que ocultó por completo las pruebas de sus
fechorías, los terrenos circundantes, el pueblo entero y buen aparte del
partido del conurbano en el que se produjera el hecho delictivo y varias zonas
de los partidos aledaños inmerecidamente, ellos mismos, por chapuceros,
improvisados y sobre todo exagerados ladrones .
